Empezamos el mes de agosto y muchos tendréis más tiempo para disfrutar de la lectura entre chapuzón y chapuzón, así que os dejo algunas propuestas de los más variado de algunos libros que me parecen buenas opciones para este veranito, aunque para gustos los colores...
Ahí van...espero que los disfrutéis tanto como los disfruté yo misma, y que tengáis largas y felices horas de lectura.
Señores del Olimpo (Javier Negrete)
Un libro de aventuras en toda regla, pero con una peculiaridad que lo hace muy, pero que muy interesante, y es que sus protagonistas son los Dioses del Olimpo, no falta ninguna de las conocidas deidades: Apolo, Zeus, Atenea, Afrodita, y un larguísimo etcétera.
En principio puede parecer un poco aburrida la perspectiva de leer acerca de mitología griega, pero la forma en que escribe Negrete hace que este libro se convierta en un libro que te termina absorbiendo, porque las aventuras de los diferentes dioses resultan muy entretenidas, teniendo la sensación de estar leyendo un libro de aventuras como aquellos de nuestra juventud (El Corsario Negro, Los tres mosqueteros...)
Fue mi "primer Negrete" y no ha sido el último. Una forma amena de aproximarse a la mitología griega sin traumas.
Cridadas y señoras (Kathryn Stokett)
Este libro se ha hecho muy, pero que muy famoso, en gran parte a la película que se hizo de ella, y, aunque la película está muy bien y sus protagonistas encarnan muy bien los personajes, el libro, como casi siempre, es mucho mejor.
Lo mejor de este libro es el humor con el que trata un tema que, aparentemente, no se presta a ello, como es la discriminación racial, en una puritana sociedad estadounidense de los años cincuenta. Tiene momentos realmente cómicos, y personajes muy bien perfilados a los que, casi de forma obligada, les tomas cariño. Un buen libro para pasar buenos ratos, y reflexionar sobre algunos temas de las relaciones humanas.
Es un libro que estás deseando terminar y que cuando terminas te deja con la sensación de que pasará tiempo antes de que encuentres otro que te vuelva a enganchar de igual manera, vamos las mejores sensaciones que te puede dejar un libro una vez finalizado.
Postdata: te quiero (Cecelia Ahern)
Otro libro que se ha llevado a la gran pantalla, aunque en esta ocasión no la he visto, por lo que no puedo opinar.
Como en el tema lecturas debe haber lugar para todo tipo de libros, aquí va una propuesta romántica, que me gustó especialmente, y eso que generalmente este tipo de literatura no me gusta mucho, pero creo que es bastante original, auqnue tambien reconozco que en ocasiones se hac eun poco meloso.
Me gustó especialmente la forma en la que trata la superación de la pérdida, peros in caer en la amargura ni la tristeza, aunque es difícil que no se escapé alguna lágrima rebelde, dejando al final un buen sabor de boca, y una cierta sensación de que la vida es hermosa y merece la pena vivirla a pesar de todo, el libro deja un mensaje positivo que me gustó, y que me ha dejado con ganas de leer algo más de esta autora.
El libro de las ilusiones (Paul Auster)
Este libro también fue mi "primer Paul Auster" (hoy va de primeros, quizá es un tema que tendré que tratar en algún post), y, hasta la fecha, el que más me ha gustado de este autor, con astante diferencia.
Su argumento se desarrolla en torno a una antigua estrella del cine mudo constituyendo una trama de suspense, pero en el que sus especial atractivo es el tema del cine en blanco y negro, por lo que para los amantes del cine este libro es una apuesta segura. Creo que resutla bastante original, al menos yo nunca había leído ingún libro centrado en el cine, y te consigue enganchar con la trama que desarrolla, casi detectivesca. Quizá otros libros de Auster me han parecido más profundos o que pretendía mostrar refelxiones sobre la vida, pero este libro resulta una lectura muy ágil y la forma en la que está escrito me gustó especialmente.
Otro punto es que me encanta la portada, y eso a veces, también importante, al menos para mi que adoro los libros en papel.
“Si sólo lees los libros que todos están leyendo, sólo puedes pensar lo que todos están pensando” Haruki Murakami
sábado, 8 de agosto de 2015
sábado, 18 de julio de 2015
Lecturas refrescantes (I)
Ha llegado este verano de 2015, y el calor está haciendo estragos, así que es el momento de buscar una buena sombre y algunas lecturas refrescantes para estos largos días de calor y vacaciones...
He estado repasando algunos de los títulos de estos últimos año y he decidio hacer una lista de libros que me han parecido originales en el planteamiento, en la historia, en la forma en la que stán escritos...libros que de una u otra manera me han parecido diferentes...espero que sean buenas lecturas para las vacaciones....
Pues aquí tenéis mis primeras cuatro propuestas:
Yo confieso (Jaume Cabré)
Este libro me sorprendió gratamente hace un par de años cuando cayço en mis manos. Ees verdad que, por su tamaño, spuede parcer que no es el libro más adecuado para llevarlo a la playa...pero como original pocos le pueden ganar.
Saltos continuos en el tiempo, que hace algo compleja inicialmente la lectura, pero que forma parte de la originalidad. Nos lleva a numerosas historias en paralelo en distintos momentos del tiempo que, en el fondo, están conectadas de una u otra manera, a veces de forma sorprendente, y magistralmente narrado...todo con un hilo conductor magnífico: un violín, que se convierte en el objeto que conecta a los personajes y las historias a lo largo de la Historia.
Una historia que atrapa, emociona, y nos hace percibir las consecuencias de las pequeñas cosas a lo largo del tiempo, como lo que parece no tener ninguna importancia condiciona el futuro, porque al final, todo y todos estamos conectados.
El mapa de tiempo (Félix J. Palma)
Otro libro de dimensiones interesantes, últimamente parece que está de moda, pero también original en el planteamiento, con la narración de varias historias en paralelo que finalmente están conectadas.
No tan complejo como el libro anterior en su planteamiento, creo que tiene una importante dosis de originalidad, y las historias son más ligeras, en algunos puntos inlcuso resultan algo estrambóticas. Aquí el hilo condutor...el tiempo, como no podía ser de otra manera, con personajes que extrañamente hubiéramos situado en un contaxto común, como son Jack el Destripador o H. G Wells.
Existen dos libros posteriores de este autor, que, por lo que he leído, parecen estar relacionados, como son El Mapa del Cielo y El Mapa del Caos, pero aún no he tenido oportunidad de leerlos. Quizá sean las recomendaciones del veranos que viene.
Memorias de un amigo imaginario (Matthew Dicks)
En este libro la portada lo dice casi todo, y casi nada...un libro que fue a parar a mis manos de manera totalmente casual, y que me enamoró, por su candidez, su inocencia, y porque me hace retroceder a la infancia y volver a creer en los amigos imaginarios, por todo eso, es la lectura ideal para estos días.
La historia de un niño y su amigo imaginario Max, aunque detrás de esto se puede intuir mucho más. Max será el gran protagonista de la historia, y nos llevará por mundos invisibles para los adultos, porque un día perdimos la capacidad de verlos llevados por el pragmatismo.
Solo se puede decir una cosa de este libro: leedlo, porque es muy, pero que muy original en todos sus aspectos y aún no conozco a nadie que no le haya gustado. Además he tenido ciertas "discusiones" sobre la interpretación del final...lo que le hace más intereesante aún.
Contra el viento del norte (Daniel Glatauer)
Este libro viene a cubrir una faceta importante...una historia romántica, epistolar, pero en versión moderna, es decir por e-mail, de dos personas que se conocen por casualidad a través de una dirección de correo electrónico equivocado y a partir del cual se inicia su relación, totalmente virtual.
Las páginas iniciales resultan muy graciosas, y la evolución de los e-mail está llevada de una manera, yo diría, que dulce, en el fondo tienes la sensación de que podrías ser tú...un desconocido con el que te puedes sincerar, porque total está en no se sabe dónde, y que parece escucharte...una psicólogo-amigo-amante, pero por e-mail.
Me pareció un libro original y bien escrito, que se lee en poco tiempo, ya que es de escritura ágil y cuyo final...no te dejará indiferente...creo. Si quieres leer más, aquí tienes la reseña de este libro.
He estado repasando algunos de los títulos de estos últimos año y he decidio hacer una lista de libros que me han parecido originales en el planteamiento, en la historia, en la forma en la que stán escritos...libros que de una u otra manera me han parecido diferentes...espero que sean buenas lecturas para las vacaciones....
Pues aquí tenéis mis primeras cuatro propuestas:
Yo confieso (Jaume Cabré)
Este libro me sorprendió gratamente hace un par de años cuando cayço en mis manos. Ees verdad que, por su tamaño, spuede parcer que no es el libro más adecuado para llevarlo a la playa...pero como original pocos le pueden ganar.
Saltos continuos en el tiempo, que hace algo compleja inicialmente la lectura, pero que forma parte de la originalidad. Nos lleva a numerosas historias en paralelo en distintos momentos del tiempo que, en el fondo, están conectadas de una u otra manera, a veces de forma sorprendente, y magistralmente narrado...todo con un hilo conductor magnífico: un violín, que se convierte en el objeto que conecta a los personajes y las historias a lo largo de la Historia.
Una historia que atrapa, emociona, y nos hace percibir las consecuencias de las pequeñas cosas a lo largo del tiempo, como lo que parece no tener ninguna importancia condiciona el futuro, porque al final, todo y todos estamos conectados.
El mapa de tiempo (Félix J. Palma)
Otro libro de dimensiones interesantes, últimamente parece que está de moda, pero también original en el planteamiento, con la narración de varias historias en paralelo que finalmente están conectadas.
No tan complejo como el libro anterior en su planteamiento, creo que tiene una importante dosis de originalidad, y las historias son más ligeras, en algunos puntos inlcuso resultan algo estrambóticas. Aquí el hilo condutor...el tiempo, como no podía ser de otra manera, con personajes que extrañamente hubiéramos situado en un contaxto común, como son Jack el Destripador o H. G Wells.
Existen dos libros posteriores de este autor, que, por lo que he leído, parecen estar relacionados, como son El Mapa del Cielo y El Mapa del Caos, pero aún no he tenido oportunidad de leerlos. Quizá sean las recomendaciones del veranos que viene.
Memorias de un amigo imaginario (Matthew Dicks)
En este libro la portada lo dice casi todo, y casi nada...un libro que fue a parar a mis manos de manera totalmente casual, y que me enamoró, por su candidez, su inocencia, y porque me hace retroceder a la infancia y volver a creer en los amigos imaginarios, por todo eso, es la lectura ideal para estos días.
La historia de un niño y su amigo imaginario Max, aunque detrás de esto se puede intuir mucho más. Max será el gran protagonista de la historia, y nos llevará por mundos invisibles para los adultos, porque un día perdimos la capacidad de verlos llevados por el pragmatismo.
Solo se puede decir una cosa de este libro: leedlo, porque es muy, pero que muy original en todos sus aspectos y aún no conozco a nadie que no le haya gustado. Además he tenido ciertas "discusiones" sobre la interpretación del final...lo que le hace más intereesante aún.
Contra el viento del norte (Daniel Glatauer)
Este libro viene a cubrir una faceta importante...una historia romántica, epistolar, pero en versión moderna, es decir por e-mail, de dos personas que se conocen por casualidad a través de una dirección de correo electrónico equivocado y a partir del cual se inicia su relación, totalmente virtual.
Las páginas iniciales resultan muy graciosas, y la evolución de los e-mail está llevada de una manera, yo diría, que dulce, en el fondo tienes la sensación de que podrías ser tú...un desconocido con el que te puedes sincerar, porque total está en no se sabe dónde, y que parece escucharte...una psicólogo-amigo-amante, pero por e-mail.
Me pareció un libro original y bien escrito, que se lee en poco tiempo, ya que es de escritura ágil y cuyo final...no te dejará indiferente...creo. Si quieres leer más, aquí tienes la reseña de este libro.
lunes, 29 de junio de 2015
Descubriendo Ainielle
No sé si habéis tenido la oportunidad de leer la novela de Julio Llamazares La lluvia amarilla, si no la ahbéis leído leedla porque es una maravilla (he inlcuido una reseña en mi blog). El caso es que la historia que narra ese libro transcurre en una zona del prepirineo aragonés denominado Sobrepuerto, una zona donde existen numerosos pueblos abandonados y, entre ellos, se encuentra el pueblo de Ainielle, el pueblo donde transcurre gran parte de la novela.
La primera vez que leí la novela, el año pasado, busqué el pueblo y empecé a pensar la posibilidad de realizar uan ruta por la zona para poder ver el pueblo, así como la xona y otros pueblos abandonados de la zona. La cuestión es un poco friki porque lo que me hacía ilusión de verdad era ver el pueblo donde transcurre la vida de Andrés, el personaje de la novela, y ver si realmente era como lo narraba Llamazares y si sentía allí in situ la intensidad de sentiemiento que me había provocado la novela.
Este año volví a leer la novela y decidí preparar la ruta, y dicho y hecho, compramos un mapa de la zona, y con nuestra mochila, la tienda de campaña y nuestros saco de dormir, nos fuimos a recorrer este rincón del prepirineo, aunando así dos de mis mayores aficiones: la montaña y la lectura. Por supuesto el libro se vino conmigo en la mochila, de alguna forma era como cerrar el círculo, y leer la historia en el lugar en el que, supuestamente, se produjo, no sé, era como intentar encontrar la presencia de Andrés y Sabina entre las parades de Ainielle y las páginas del libro, y de manera simultánea.
Así saliendo del pueblo de Oliván, recorrimos los antiguos caminos, prácticamente senderos, que comunicaban a este pueblo con Berbusa (pueblo que también aparece en la novela de Llamazares) y de ahí seguimos el estrecho sendero hasta Ainielle, donde dormimos, en una de las numerosas terrazas del pueblo, compartiendo el espacio con los fantasmas que seguirán visitando el pueblo, recorrimos sus calles invadidas por las ortigas y las zarzas, bajamos al molino (que tiene un papel importante en la historia, que no voy a desvelar) en un estado de conservación magnífico, y nos acercamos a la iglesia que se mantiene a duras penas en pie y rodeada del cementerio donde las antiguas lápidas han quedado escondidas tras la vegetación.
Dormir en Ainielle fue una sensación magnífica, por un lado por la belleza del lugar que es indescriptible, por otro por la quietud y la tranquilidad que nos rodeaba, por último porque pude imaginar las noches de Andrés descritas en el libro, noches de soledad, de extraños ruidos más allá de las ventanas, el susurro de los árboles, y la voz del silencio...en definitiva la soledad que debieron sentir todos los "Andrés" que habitaron estos pueblos hoy caídos en el letargo, y cuya dureza solo podemos intuir.
La ruta continuó al día siguiente, hacia el pueblo de Otal, que me impresionó porque está todavía muy entero y por su preciosa iglesia románica de S. Miguel del s XI, y ascendimos a la cumbre del Erata, altura de referencia en el pueblo de Ainielle, y desde donde llegan los fríos vientos del invierno.
Tengo que decir que este, llamémoslo, "viaje literario" ha sido muy especial, y me ha permitido que esas dos actividades que adoro, como son la lectura y las montañas, puedan convivir de una manera muy especial, creando una cierta comunión entre las páginas y el azul del cielo, por un día dos formas de viajar se convirtieron en una sola.
La primera vez que leí la novela, el año pasado, busqué el pueblo y empecé a pensar la posibilidad de realizar uan ruta por la zona para poder ver el pueblo, así como la xona y otros pueblos abandonados de la zona. La cuestión es un poco friki porque lo que me hacía ilusión de verdad era ver el pueblo donde transcurre la vida de Andrés, el personaje de la novela, y ver si realmente era como lo narraba Llamazares y si sentía allí in situ la intensidad de sentiemiento que me había provocado la novela.
Portada del libro
Este año volví a leer la novela y decidí preparar la ruta, y dicho y hecho, compramos un mapa de la zona, y con nuestra mochila, la tienda de campaña y nuestros saco de dormir, nos fuimos a recorrer este rincón del prepirineo, aunando así dos de mis mayores aficiones: la montaña y la lectura. Por supuesto el libro se vino conmigo en la mochila, de alguna forma era como cerrar el círculo, y leer la historia en el lugar en el que, supuestamente, se produjo, no sé, era como intentar encontrar la presencia de Andrés y Sabina entre las parades de Ainielle y las páginas del libro, y de manera simultánea.
Leyendo en Ainielle
Así saliendo del pueblo de Oliván, recorrimos los antiguos caminos, prácticamente senderos, que comunicaban a este pueblo con Berbusa (pueblo que también aparece en la novela de Llamazares) y de ahí seguimos el estrecho sendero hasta Ainielle, donde dormimos, en una de las numerosas terrazas del pueblo, compartiendo el espacio con los fantasmas que seguirán visitando el pueblo, recorrimos sus calles invadidas por las ortigas y las zarzas, bajamos al molino (que tiene un papel importante en la historia, que no voy a desvelar) en un estado de conservación magnífico, y nos acercamos a la iglesia que se mantiene a duras penas en pie y rodeada del cementerio donde las antiguas lápidas han quedado escondidas tras la vegetación.
Ainielle
Dormir en Ainielle fue una sensación magnífica, por un lado por la belleza del lugar que es indescriptible, por otro por la quietud y la tranquilidad que nos rodeaba, por último porque pude imaginar las noches de Andrés descritas en el libro, noches de soledad, de extraños ruidos más allá de las ventanas, el susurro de los árboles, y la voz del silencio...en definitiva la soledad que debieron sentir todos los "Andrés" que habitaron estos pueblos hoy caídos en el letargo, y cuya dureza solo podemos intuir.
Iglesia de Ainielle. Libro La lluvia amarilla
La ruta continuó al día siguiente, hacia el pueblo de Otal, que me impresionó porque está todavía muy entero y por su preciosa iglesia románica de S. Miguel del s XI, y ascendimos a la cumbre del Erata, altura de referencia en el pueblo de Ainielle, y desde donde llegan los fríos vientos del invierno.
Vistas desde la cumbre del Erata
Tengo que decir que este, llamémoslo, "viaje literario" ha sido muy especial, y me ha permitido que esas dos actividades que adoro, como son la lectura y las montañas, puedan convivir de una manera muy especial, creando una cierta comunión entre las páginas y el azul del cielo, por un día dos formas de viajar se convirtieron en una sola.
domingo, 31 de mayo de 2015
Feria del libro de Madrid 2015
Como todos los años se ha instalado en el Parque del Retiro de Madrid un montón de casetas de librerías y editoriales, dispuestos a convencernos, si no lo estamos ya, de que leer es una de las actividades más gratificantes que se pueden realizar.
Como no podía ser de otra manera aproveché la tarde del sábado para darme un vuelta y ver el ambiente, incialmente sin intención de adquirir ningún libro porque tengo tantos pendientes que no me da la vida para leer tanto, pero una cosas son las intenciones y otra cosas la dura realidad, así que cuando terminó la tarde había adquirido tres libros: La niña que iba en hipopótamo a la escuela (editorial Funambulista), de Yoko Ogawa (no me pude resitir después de haber leído La fórmula preferida del profesor, una maravilla); Santa Teresa is different (editorial Funambulista), de Percy Hopewell, en este caso por recomendación de mi librero de cabecera; y por último La vuelta al mundo en bicicleta (editorial Desnivel), de Juanjo Alonso (el Capitán pedales), con el que tuvimos el inmenso placer de hablar, ya que prácticamente nuestros viajes en bici se iniciaron a través de sus libros.
La tarde se presentó calurosa y con mucho sol, por lo que estaba bastante animado, de hecho costaba en algún momento acercarse a las casetas, espero que también se traduzca en un buen nivel de ventas que ayude a las editoriales y libreros a continuar con este maravilloso mundo de la lectura.
Además había numerosos escritores (y otros no tan escritores firmando), entre los que me llamaron la atención, por gustarme especialmente sus libros, estaban el mencionado Juanjo Alonso, persona encantandora, daba gusta oírle hablar sobre sus viajes y su filosofía de vida); Julio Llamazares, que me hubiera acercado a saludar, pero ya tengo todos sus libros y firmados gracias al encuentro literiario que comentaba en una entrada anterior; Benjamín Prado, cuyos libros suelen ser comprometidos, pero cuando le vimos habíamos agotado el cupo de compras para el día; además de los anteriores también vimos carteles de María Dueñas, Rosa Montero, Javier Marías, Andreu Buenafuente, y un largo etc, aunque no de todos me acuerdo, y algunos eran totalmente desconocidos para mí, especialmente escritores de literatura juvenil y cómic.
Además me llevé la sorpresa de una exposición de fotografías dedicadas a otra de mis grandes pasiones: las montañas. Unas magníficas instantáneas en las cuales nos detuvimos para soñar con futuros viajes por el mundo, en el fondo no muy diferente a lo que hacemos cuando abrimos las páginas de los libros.
En definitiva una tarde maravillosa, donde hubiera arrasado con la mitad de los libros que ví y me quedé con ganas de cientos de títulos que tendrán que esperar una nueva ocasión, para mí fue una tarde de locura rodeada de tanta palabra escrita, disfrutando rodeada de esos amigos mudos, espero que todos encontrési un rato para acercaros y disfrutar del ambiente.
Como no podía ser de otra manera aproveché la tarde del sábado para darme un vuelta y ver el ambiente, incialmente sin intención de adquirir ningún libro porque tengo tantos pendientes que no me da la vida para leer tanto, pero una cosas son las intenciones y otra cosas la dura realidad, así que cuando terminó la tarde había adquirido tres libros: La niña que iba en hipopótamo a la escuela (editorial Funambulista), de Yoko Ogawa (no me pude resitir después de haber leído La fórmula preferida del profesor, una maravilla); Santa Teresa is different (editorial Funambulista), de Percy Hopewell, en este caso por recomendación de mi librero de cabecera; y por último La vuelta al mundo en bicicleta (editorial Desnivel), de Juanjo Alonso (el Capitán pedales), con el que tuvimos el inmenso placer de hablar, ya que prácticamente nuestros viajes en bici se iniciaron a través de sus libros.
La tarde se presentó calurosa y con mucho sol, por lo que estaba bastante animado, de hecho costaba en algún momento acercarse a las casetas, espero que también se traduzca en un buen nivel de ventas que ayude a las editoriales y libreros a continuar con este maravilloso mundo de la lectura.
Ambiente en la Feria del Libro de Madrid 2015
Además había numerosos escritores (y otros no tan escritores firmando), entre los que me llamaron la atención, por gustarme especialmente sus libros, estaban el mencionado Juanjo Alonso, persona encantandora, daba gusta oírle hablar sobre sus viajes y su filosofía de vida); Julio Llamazares, que me hubiera acercado a saludar, pero ya tengo todos sus libros y firmados gracias al encuentro literiario que comentaba en una entrada anterior; Benjamín Prado, cuyos libros suelen ser comprometidos, pero cuando le vimos habíamos agotado el cupo de compras para el día; además de los anteriores también vimos carteles de María Dueñas, Rosa Montero, Javier Marías, Andreu Buenafuente, y un largo etc, aunque no de todos me acuerdo, y algunos eran totalmente desconocidos para mí, especialmente escritores de literatura juvenil y cómic.
Además me llevé la sorpresa de una exposición de fotografías dedicadas a otra de mis grandes pasiones: las montañas. Unas magníficas instantáneas en las cuales nos detuvimos para soñar con futuros viajes por el mundo, en el fondo no muy diferente a lo que hacemos cuando abrimos las páginas de los libros.
En definitiva una tarde maravillosa, donde hubiera arrasado con la mitad de los libros que ví y me quedé con ganas de cientos de títulos que tendrán que esperar una nueva ocasión, para mí fue una tarde de locura rodeada de tanta palabra escrita, disfrutando rodeada de esos amigos mudos, espero que todos encontrési un rato para acercaros y disfrutar del ambiente.
lunes, 27 de abril de 2015
Encuentro literario con Julio Llamazares
Este sábado 25 de Abril de 2015 he (o hemos) podido disfrutar de una gran experincia, como ha sido el encuentro literario organizado en el Círculo de Contribuyentes de Alcalá de Henares (Madrid), organizado por la Librería de Javier (de la misma localidad), con el escritor Julio Llamazares.
No sé si habéis leído algo de este escritor...yo lo descubrí hace algunos años, por insistencia de mi pareja, con el libro Luna de Lobos, una historia, simplificando bastante, sobre un maqui en los años posteriores a la "finalización" de la guerra, para algunos. Después leí El río del olvido, un recorrido por el río Curueño (León), zona que he recorrido gracias a mi afición a la montaña y que me ha llevado a descubrir lugares maravillosos. Tras este libro vino el despertar de mi admiración por Llamazares, que me llevó a convertirme en una lectora incondicional de su obra, debido a La lluvia amarilla, esta obra me hizo sentir y descubir cosas nuevas, es un libro poético, desgarrador y, al mismo tiempo, hermoso, humano, pocas veces un libro ha dejado una huella tan honda en mi persona. A partir de esta obra he leído dos más, la primera de ellas Las lágrimas de San Lorenzo, obra poética que me dejo cierta sensación de desasosiego, y Distintas formas de mirar el agua, que nos lleva de nuevo a tierras leonesas, para descubrir lo que la superficie esconde y las distintas miradas posibles ante una misma realidad.
De todas las obras mencionadas yo, y es una opinión total y absolutamente personal, me decanto por La lluvia amarilla y Distintas formas de mirar el agua, y por una razón...me encanta la montaña y las actividades relacionadas con ella, como he comentado, estas actividades me han permitido acercarme a nuemerosos pueblos abandonados y zonas despobladas de las zonas montañosas de nuestra geografía, y estos dos libros, quizá por desarrollarse en zonas similares (aunque en la literatura de Llamazares creo que la ubicación es lo de menos), me han permitido ver otra realidad diferente, ver en las montañas y en sus pueblos y pantanos más de lo que veía, y sentir más de lo que sentía. Para aquellos que hayan leído su novela de Distintas formas de mirar el agua, seguro que lo entenderán cuando les diga que yo, en mis andanzas montañeras, era el último personaje que pasa por la carretera, y estos libros me han permitido cambiar esa visión de lo que me rodea.
La obra de Llamazares es diferente, no cabe duda. Ayer viendo un programa maravilloso de música clásica (This is Opera), me gustó algo que decían de la música de Debussy que, para mí, quizá explica un poco las obras de este autor, su música (sus libros) buscan más que representar una realidad, no se conforma con ver un jardín desde la valla, sino que intenta que te adentres en él, intenta despestar la realidad en tu interior a través de lo que te hace sentir, despertar tus emociones que el jardín no lo veas, sino que lo sientas. Para mí, la obra de Llamazares, es algo así, puro sentimiento, no hay diálogos, ni complejos argumentos narrativos, sino un arcoiris que despierta el alma del que los lee, un regalo para los sentidos.
Centrándonos en el encuentro en cuestión, fue un auténtico placer escucharle y comprobar que sus libros tienen una prologación en una persona que ve e interpreta la realidad de forma lúcida y, aunque sorprenda, muy divertida, ya que hizo gala de un excelente sentido del humor contando anécdotas e historias que, para el que haya leído sus libros y dado su cierto halo nostálgico, no dejará de sorprender.
Fueron casi dos horas para disfrutar, y conocer a un escritor que en el tiempo en que duró el encuentro, e independientemente de si se está de acuerdo con él en todo o no, pasó por los temas más dispares, exponiendo su visión sobre la literatura y los escritores en la actualidad y sobre la literatura en general, habló de su obra y contestó a todas las preguntas que se le hicieron, trató el tema de la despoblación en el medio rural, habló sobre el coste del progreso y la realidad que hay por detrás de los pequeños gestos y cosas que damos por ciertos, argumentó sobre la relatividad de la verdad...Y todo ello aderezado con algunas risas, que el sentido del humor nunca está de más.
Esta que escribe, disfruto mucho, y además tuvo el placer de quedarse la última para que me firmase un libro, aunque esto no era lo importante, lo importante era darle las gracias por sus libros, y así lo hice, ya que, por añadidura, es una persona simpática y de trato amable que habló con cada uno de los que le pedimos una firma, a pesar de que el trámite duro más de una hora.
Bueno, no puedo terminar esta entrada sin recomendaros que os informéis de los próximos encuentros literarios (tenéis información en la Librería de Javier que mencionaba), ya que hay interesantes encuentros en las próximas semanas.
No sé si habéis leído algo de este escritor...yo lo descubrí hace algunos años, por insistencia de mi pareja, con el libro Luna de Lobos, una historia, simplificando bastante, sobre un maqui en los años posteriores a la "finalización" de la guerra, para algunos. Después leí El río del olvido, un recorrido por el río Curueño (León), zona que he recorrido gracias a mi afición a la montaña y que me ha llevado a descubrir lugares maravillosos. Tras este libro vino el despertar de mi admiración por Llamazares, que me llevó a convertirme en una lectora incondicional de su obra, debido a La lluvia amarilla, esta obra me hizo sentir y descubir cosas nuevas, es un libro poético, desgarrador y, al mismo tiempo, hermoso, humano, pocas veces un libro ha dejado una huella tan honda en mi persona. A partir de esta obra he leído dos más, la primera de ellas Las lágrimas de San Lorenzo, obra poética que me dejo cierta sensación de desasosiego, y Distintas formas de mirar el agua, que nos lleva de nuevo a tierras leonesas, para descubrir lo que la superficie esconde y las distintas miradas posibles ante una misma realidad.
De todas las obras mencionadas yo, y es una opinión total y absolutamente personal, me decanto por La lluvia amarilla y Distintas formas de mirar el agua, y por una razón...me encanta la montaña y las actividades relacionadas con ella, como he comentado, estas actividades me han permitido acercarme a nuemerosos pueblos abandonados y zonas despobladas de las zonas montañosas de nuestra geografía, y estos dos libros, quizá por desarrollarse en zonas similares (aunque en la literatura de Llamazares creo que la ubicación es lo de menos), me han permitido ver otra realidad diferente, ver en las montañas y en sus pueblos y pantanos más de lo que veía, y sentir más de lo que sentía. Para aquellos que hayan leído su novela de Distintas formas de mirar el agua, seguro que lo entenderán cuando les diga que yo, en mis andanzas montañeras, era el último personaje que pasa por la carretera, y estos libros me han permitido cambiar esa visión de lo que me rodea.
La obra de Llamazares es diferente, no cabe duda. Ayer viendo un programa maravilloso de música clásica (This is Opera), me gustó algo que decían de la música de Debussy que, para mí, quizá explica un poco las obras de este autor, su música (sus libros) buscan más que representar una realidad, no se conforma con ver un jardín desde la valla, sino que intenta que te adentres en él, intenta despestar la realidad en tu interior a través de lo que te hace sentir, despertar tus emociones que el jardín no lo veas, sino que lo sientas. Para mí, la obra de Llamazares, es algo así, puro sentimiento, no hay diálogos, ni complejos argumentos narrativos, sino un arcoiris que despierta el alma del que los lee, un regalo para los sentidos.
Centrándonos en el encuentro en cuestión, fue un auténtico placer escucharle y comprobar que sus libros tienen una prologación en una persona que ve e interpreta la realidad de forma lúcida y, aunque sorprenda, muy divertida, ya que hizo gala de un excelente sentido del humor contando anécdotas e historias que, para el que haya leído sus libros y dado su cierto halo nostálgico, no dejará de sorprender.
Fueron casi dos horas para disfrutar, y conocer a un escritor que en el tiempo en que duró el encuentro, e independientemente de si se está de acuerdo con él en todo o no, pasó por los temas más dispares, exponiendo su visión sobre la literatura y los escritores en la actualidad y sobre la literatura en general, habló de su obra y contestó a todas las preguntas que se le hicieron, trató el tema de la despoblación en el medio rural, habló sobre el coste del progreso y la realidad que hay por detrás de los pequeños gestos y cosas que damos por ciertos, argumentó sobre la relatividad de la verdad...Y todo ello aderezado con algunas risas, que el sentido del humor nunca está de más.
Esta que escribe, disfruto mucho, y además tuvo el placer de quedarse la última para que me firmase un libro, aunque esto no era lo importante, lo importante era darle las gracias por sus libros, y así lo hice, ya que, por añadidura, es una persona simpática y de trato amable que habló con cada uno de los que le pedimos una firma, a pesar de que el trámite duro más de una hora.
Bueno, no puedo terminar esta entrada sin recomendaros que os informéis de los próximos encuentros literarios (tenéis información en la Librería de Javier que mencionaba), ya que hay interesantes encuentros en las próximas semanas.
jueves, 23 de abril de 2015
¡¡FELIZ DÍA DEL LIBRO!!
Felicidades a todos aquellos que disfrutáis, soñais, voláis con una buena historia, a todos los que lloráis leyendo la muerte de vustro protagonista, os emocionáis con los sentimientos de los personajes, os enfadáis ante las injusticias ficticias, viajáis por mundos inventados...a todos aquellos que piensan que la mayor felicidad es una taza de café (o té), una manta, un buen sillón, y un buen libro...porque ¡¡hoy es vuestro día!!
En un día como hoy no olvidéis a esos grandes amigos que nos acompañan en las noches de insomnio, en nuestros momentos más bajos, que siempren tienen unas palabras de aliento y una lección que mostrarnos, y como homenaje...incluid un amigo más en vuestras estanterías.
Felices lecturas.
lunes, 6 de abril de 2015
Libros para reírse
Esta entrada es algo improvisada, y motivada por uno de los últimos libros que me he leído, porque hacía mucho, mucho tiempo, que no me reía tanto leyendo...y aunque he escrito una reseña del libro (os pongo el enlace por si os interesa Una madre), me ha dado por pensar en esos libros que me han hecho reír en algún momento...aunque solo sea una escena, una situación o un capítulo...y es que hacía tanto que no me reía con la lectura.
Desde luego la culpa no es de los libros, sino del tipo de libros al que últimamente dedico mi tiempo, y me he dado cuenta que de vez en cuando hay que darse a la risa. Más si encima el libro es bueno, es decir no es un libro tonto, sino un libro inteligente con situaciones divertidas que encierran historias sinceras...y este es el caso del libro que comentaba ("Una madre" de Alejandro Palomas), un gran libro, con una historia tiernas y real, pero que encierra pequeñas píldoras simpáticas y divertidas.
Echando la vista atrás intento recordar algunos otros libros que me hayan hecho reír, o tan siquiera sonreír, y no encuentro muchos (que no quiere decir que no los haya), pero siempre alguno hay...y quiero dejar aquí las referencias a algunos de ellos por si alguien quisiera divertirse un rato leyendo...desde luego para gustos los colores, pero espero que os diviertan como me divirtieron a mí.
Uno de los que me han hecho reír, pero únicamente en una parte concreta del libro, fue el libro de Come, reza, ama, de Elizabeth Gilbert,el libro en sí mismo no está mal, pero tiene una parte inicial de la protagonista en el baño "hablando" con Dios sobre su vida, su matrimonio...que me hizo llorar de la risa por como está descrito, el tono, la descripción...muy bueno. Una pena que el resto del libro no esté al mismo nivel, y una pena también que en la película le haya dado un tono dramático que no se corresponde con lo que está escrito.
El siguiente libro que recuerdo como muy divertido, pero este de mi juventud, es Un yanqui en la Corte del Rey Arturo, de mi querido Mark Twain. Un clásico entre los clásicos, pero que sigue siendo divertido, aunque se haya quedado un poco desfasado, pero los clásicos si encima son divertidos hacen que sean más clásicos si cabe. Una historia donde se mezcla pasado y "presente" y se dan las situaciones más disparatadas, pero que refleja muy bien como el conocimiento avanza y lo que en su momento hubiera sido visto como pura magia o brujeria, hoy es ciencia, avances modernos (bueno, ahora ya no tan modernos), en clave de humoer. Una lectura estupenda para iniciarse en esto de la literatura, o al menos, a mí me consiguió enganchar...lo mismo se lo debo al amigo Twain.
Hace un tiempo dí, un poco por casualidad, con este libro, Maldito karma, de David Safier, ahora es un autor muy conocido pero entonces no lo era tanto. Es verdad que Safier tiene varios libros que utilizan el humor como clave, pero, para mí, el mejor es este, planteando las sucesivas reencarnaciones de une mujer que no ha sido muy buena en vida y que en sus sucesivas vidas expiatorias tendrá que recuperar a su familia, y por añadidura aprenderá a valorar su anterior vida, de la que tanto se quejaba. En libros posteriores este autor ha seguido utilizando el humor como clave en sus novelas, pero creo que ninguna llega a ser tan buena, o quizá es porque al ser la primera me resultó novedosa y más original.
El último que me viene a la memoria es el libro de La tía Mame, de Patrick Dennis, donde cuenta la historia disparatada de un pobre niño que va a parar con su loca tía Mame (o quizá sea un chico con suerte), que plantea las situaciones más locas. He visto que hay una segunda parte, La vuelta al mundo con la tía Mame, que quizá me decida a darle una oportunidad, para una de esas semanas en las que esté cansada de noticias malas y necesite un poco de buen humor a mi alrededor.
No son muchos, y me gustaría tener una lista más larga, pero es cierto que nunca me han llamado la atención este tipo de libros, pero quizá sea el momento de darles una oportunidad, para acompañar a estas soleadas tardes de primavera, con un buen café y una buena butaca en la terraza.
Felices lecturas y a mantener el buen humor....eso, ante todo.
Desde luego la culpa no es de los libros, sino del tipo de libros al que últimamente dedico mi tiempo, y me he dado cuenta que de vez en cuando hay que darse a la risa. Más si encima el libro es bueno, es decir no es un libro tonto, sino un libro inteligente con situaciones divertidas que encierran historias sinceras...y este es el caso del libro que comentaba ("Una madre" de Alejandro Palomas), un gran libro, con una historia tiernas y real, pero que encierra pequeñas píldoras simpáticas y divertidas.
Echando la vista atrás intento recordar algunos otros libros que me hayan hecho reír, o tan siquiera sonreír, y no encuentro muchos (que no quiere decir que no los haya), pero siempre alguno hay...y quiero dejar aquí las referencias a algunos de ellos por si alguien quisiera divertirse un rato leyendo...desde luego para gustos los colores, pero espero que os diviertan como me divirtieron a mí.
Uno de los que me han hecho reír, pero únicamente en una parte concreta del libro, fue el libro de Come, reza, ama, de Elizabeth Gilbert,el libro en sí mismo no está mal, pero tiene una parte inicial de la protagonista en el baño "hablando" con Dios sobre su vida, su matrimonio...que me hizo llorar de la risa por como está descrito, el tono, la descripción...muy bueno. Una pena que el resto del libro no esté al mismo nivel, y una pena también que en la película le haya dado un tono dramático que no se corresponde con lo que está escrito.El siguiente libro que recuerdo como muy divertido, pero este de mi juventud, es Un yanqui en la Corte del Rey Arturo, de mi querido Mark Twain. Un clásico entre los clásicos, pero que sigue siendo divertido, aunque se haya quedado un poco desfasado, pero los clásicos si encima son divertidos hacen que sean más clásicos si cabe. Una historia donde se mezcla pasado y "presente" y se dan las situaciones más disparatadas, pero que refleja muy bien como el conocimiento avanza y lo que en su momento hubiera sido visto como pura magia o brujeria, hoy es ciencia, avances modernos (bueno, ahora ya no tan modernos), en clave de humoer. Una lectura estupenda para iniciarse en esto de la literatura, o al menos, a mí me consiguió enganchar...lo mismo se lo debo al amigo Twain.
Hace un tiempo dí, un poco por casualidad, con este libro, Maldito karma, de David Safier, ahora es un autor muy conocido pero entonces no lo era tanto. Es verdad que Safier tiene varios libros que utilizan el humor como clave, pero, para mí, el mejor es este, planteando las sucesivas reencarnaciones de une mujer que no ha sido muy buena en vida y que en sus sucesivas vidas expiatorias tendrá que recuperar a su familia, y por añadidura aprenderá a valorar su anterior vida, de la que tanto se quejaba. En libros posteriores este autor ha seguido utilizando el humor como clave en sus novelas, pero creo que ninguna llega a ser tan buena, o quizá es porque al ser la primera me resultó novedosa y más original.
El último que me viene a la memoria es el libro de La tía Mame, de Patrick Dennis, donde cuenta la historia disparatada de un pobre niño que va a parar con su loca tía Mame (o quizá sea un chico con suerte), que plantea las situaciones más locas. He visto que hay una segunda parte, La vuelta al mundo con la tía Mame, que quizá me decida a darle una oportunidad, para una de esas semanas en las que esté cansada de noticias malas y necesite un poco de buen humor a mi alrededor.
No son muchos, y me gustaría tener una lista más larga, pero es cierto que nunca me han llamado la atención este tipo de libros, pero quizá sea el momento de darles una oportunidad, para acompañar a estas soleadas tardes de primavera, con un buen café y una buena butaca en la terraza.
Felices lecturas y a mantener el buen humor....eso, ante todo.
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